Ahorrar en casa más allá de la luz: agua, gas e internet
Los otros tres recibos fijos del hogar y dónde está el margen real en cada uno.
La luz suele llevarse la atención, pero no es el único recibo que se repite cada mes sin que nadie lo revise. Estos son los otros tres y dónde está su margen real.
El gas
Funciona parecido a la luz: hay un término fijo y un término variable, y puedes cambiar de comercializadora manteniendo la misma distribuidora.
- Revisa tu tarifa de acceso. Las tarifas de gas (RL.1, RL.2, RL.3) se asignan por consumo anual. Si tu consumo ha bajado —porque has cambiado ventanas, o porque ya no usas gas para calentar agua— puedes estar en un escalón que ya no te corresponde y pagar un término fijo más alto del necesario.
- La revisión obligatoria de la instalación es cada cinco años. Es obligatoria, sí, pero puedes elegir empresa autorizada: no tienes que aceptar la que te llame por teléfono, que suele ser bastante más cara. Y desconfía de quien se presente sin cita previa y te encuentre «una fuga urgente».
- La caldera a 55–60 °C en agua caliente sanitaria es suficiente y consume bastante menos que a 70.
El agua
Aquí no puedes cambiar de compañía: el suministro es municipal. El margen está solo en el consumo.
- Busca fugas. Cierra todos los grifos y mira el contador: si sigue girando, tienes una fuga. Una cisterna que pierde puede irse a 100 litros al día sin que la oigas.
- Aireadores en los grifos: cuestan poco y reducen el caudal hasta la mitad sin que notes menos presión.
- Cisterna de doble descarga o una botella llena dentro de la cisterna antigua.
- Ducha en lugar de baño: la diferencia son unos 100 litros por vez.
Internet y móvil
Es el recibo donde más gente paga de más, porque la fidelidad no se premia: se penaliza. Las mejores ofertas son siempre para clientes nuevos.
- Llama a bajas, no a atención al cliente. El departamento de retención tiene ofertas que el resto no puede aplicar. Es un poco absurdo, pero funciona.
- Revisa la velocidad que pagas. Muchos hogares pagan 1 Gb y no notarían la diferencia con 300 Mb. Salvo que trabajes con archivos enormes o tengáis varias personas haciendo streaming en 4K a la vez, sobra.
- Quita los extras. Líneas móviles adicionales sin usar, plataformas de televisión que no ves, seguros de dispositivos. Suman más de lo que parece.
- Ojo a la subida anual. Muchas operadoras suben precios cada año «por actualización de servicios». Es motivo válido para renegociar o irte sin penalización.
La rutina que lo resuelve
Una vez al año, un rato con los cuatro recibos delante: luz, gas, agua e internet. No hace falta más. La mayoría de la gente que paga de más no es por no saber negociar, sino por no haber mirado nunca. Ponte un recordatorio anual y recuperas ese tiempo multiplicado por diez.
Por la luz podemos empezar ahora mismo: un minuto y sabes exactamente cuánto pagas de más.
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