7 errores que se cometen al contratar la luz (y cómo evitarlos)
La letra pequeña que convierte una oferta buenísima en una factura del montón. Lo que hay que preguntar siempre.
Casi nadie se lee un contrato de luz entero, y las compañías lo saben. Estos son los siete sitios donde se pierde el ahorro, por orden de frecuencia.
1. Mirar solo el precio del kWh
Es el número que aparece en grande en la publicidad, y es solo una parte de la factura. Una tarifa con el kWh más barato del mercado pero con un término de potencia alto y una cuota de servicios de 5 € al mes puede salir más cara que otra aparentemente peor. Compara siempre el total anual, no el precio unitario.
2. No preguntar qué pasa al año siguiente
La mayoría de tarifas fijas garantizan el precio doce meses. Al cumplirse, muchas renuevan automáticamente a la tarifa estándar de la compañía, que suele ser bastante peor. Nadie te avisa con un cartel. Apunta la fecha en el calendario del móvil el mismo día que firmes.
3. Aceptar servicios adicionales «que son gratis los primeros meses»
Mantenimiento, asistencia, seguros. Los tres primeros meses son gratis y después se cobran, y ahí es donde suele estar la permanencia: la luz no puede tener permanencia por ley, pero estos servicios sí. Si no lo necesitas, dilo desde el principio.
4. Contratar con descuentos sobre un precio inflado
«30 % de descuento» suena muy bien, pero un 30 % sobre un precio de partida alto puede quedar por encima de una tarifa sin descuento y con precio de partida bajo. El descuento es un truco de presentación, no un dato comparable.
5. Olvidarse de la potencia
Al cambiar de compañía puedes ajustar la potencia en el mismo trámite. Es el momento perfecto para bajarla si te sobra, y mucha gente pierde la ocasión y arrastra el mismo exceso otro año más.
6. No comprobar quién es el titular
Si el contrato está a nombre de un familiar, un antiguo inquilino o alguien que ya no vive ahí, cámbialo. Un titular incorrecto complica reclamaciones, bonos sociales y cualquier gestión futura, y hacerlo es gratis.
7. Firmar por teléfono sin recibir nada por escrito
Una llamada comercial no es un contrato revisable. Pide siempre las condiciones por escrito —correo o PDF— antes de dar tu consentimiento, y guárdalas. Si lo que llega no coincide con lo que te dijeron por teléfono, tienes catorce días de derecho de desistimiento en las contrataciones a distancia.
La pregunta que lo resume todo
Si solo vas a hacer una pregunta antes de firmar, que sea esta: «¿Cuánto pagaría yo al año, en total, con mi consumo, incluyendo todo?» Si quien te atiende no sabe o no quiere responderla con un número concreto, ya tienes tu respuesta.
